LA CODICIA MATA EL ALMA

 

De que valdrán los anillos
Y los abrigos de piel,
ante la tumba , la pala ,
el cura y la fe.

 

Todo el dinero y la fama
vinieron por él y ahora
que el cáncer lo mata
corréis y corréis.

 

Donde se queda la
raza, de  orgullo y  corazón.

 

Si al más pequeño dejamos
sin agua en el sol,
sin abrigo en el frío,
y sin beso en la frente.

 

Lo que no dijo en palabra
Lo dibujó con su voz,
y con garganta de genio
trazó lo inmortal.